Las municipalidades de Desamparados, La Unión y Curridabat anunciaron una alianza estratégica para fortalecer la recolección y valorización de residuos, con un objetivo claro: hacer más sencillo el proceso para la ciudadanía y, al mismo tiempo, duplicar la cantidad de materiales aprovechables que se recuperan.
“En Desamparados lideramos la gestión de residuos y ponemos a disposición el Centro de Valorización para potenciar el aprovechamiento de materiales. Impulsamos soluciones simples que requieren educación constante”, señaló Antonieta Naranjo, alcaldesa de la Municipalidad de Desamparados.
La iniciativa propone un cambio práctico en la forma de disponer los residuos en los hogares: utilizar únicamente dos bolsas. Este modelo busca facilitar la separación en la fuente y mejorar la eficiencia de todo el sistema de recolección, clasificación y procesamiento.
“Simplificar el proceso a dos bolsas no solo facilita la participación ciudadana, sino que también mejora la calidad de los materiales que logramos recuperar. Esta alianza representa un paso firme hacia un modelo más eficiente y accesible para nuestras comunidades”, destacó el alcalde de la Municipalidad de La Unión, Cristian Torres.
La alianza cuenta además con el respaldo financiero y técnico de CRUSA, el proyecto Consumo 180 del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), y el proyecto Transición hacia una Economía Verde Urbana (TEVU), ejecutado por la OET, iniciativas que aportan conocimiento especializado, acompañamiento estratégico y herramientas para fortalecer la implementación del modelo. Este apoyo permite asegurar mejores prácticas en la gestión de residuos, optimizar los procesos de valorización y potenciar el impacto ambiental y social de la iniciativa en los tres cantones.
“Estamos apostando por soluciones prácticas que generen impacto real hoy, pero también por un modelo que proyecta el futuro de la gestión de residuos en nuestras ciudades. En Curridabat, este esfuerzo se potencia con iniciativas como el lombricompostaje, que nos permiten cerrar el ciclo de los residuos. Si logramos que más personas separen correctamente desde sus hogares, podremos duplicar la cantidad de residuos valorizables y construir comunidades más sostenibles”, indicó Errol Solano, alcalde de la Municipalidad de Curridabat.
¿Cómo funciona?
Se clasifican los residuos en dos categorías:
Bolsa(s) 1: Reciclables
Aquí se deben colocar residuos valorizables limpios y secos:
- Plásticos tipo PET y HDPE (botellas y envases)
- Envases Tetrapak
- Metales (latas de aluminio y hojalata)
- Vidrio
- Cartón limpio y seco
Bolsa(s) 2: Residuos para coprocesamiento (especiales)
Incluye aquellos residuos que no se reciclan fácilmente, pero pueden ser aprovechados energéticamente:
- Cartoncillos
- Cartones de huevo
- Empaques metalizados (polilaminados, por ejemplo, empaques de alimentos)
- Plásticos de difícil reciclaje (como los tipos 4, 5, 6 y 7)
Este enfoque permite que los residuos tengan un destino más sostenible, ya sea mediante reciclaje o coprocesamiento, reduciendo significativamente la cantidad que llega a rellenos sanitarios.
Además, el sistema contempla procesos de recolección diferenciada, clasificación técnica y retroalimentación a la ciudadanía, fortaleciendo una cultura de corresponsabilidad ambiental.